La IDM tiene la política de facilitar el uso del suelo a distintas cooperativas y en esa línea el gobierno actual busca avanzar asegurando el justo acceso a todos en un hecho histórico.
A partir de 2027 el sueño será una realidad. Resulta innegable que el precio de la tierra es un problema en Maldonado y a través de este convenio la IDM apoyará subsidiar el precio de la tierra, pero cambiando la modalidad de entrega. En este nuevo sistema, se entregará la tierra a las federaciones en lugar de hacerlo a las cooperativas en forma individual.
La primera etapa comprende 10 hectáreas que alcanzará a 15 o 16 fracciones que están ubicadas por Camino Al Pantanal, antes de llegar a Urbanización al Norte. Ahora se trabajará con las federaciones de cooperativas y ellas serán las que definirán a qué cooperativa se le entregarán.
El convenio con FUCVAM -firmado este viernes 25 de setiembre por el intendente Miguel Abella y la federación- es el primero de otros que se suscribirán para que en el actual período se pueda concretar la entrega de más de 10 fracciones urbanizadas.
El director general del Departamento de Vivienda y Desarrollo Barrial, Alejandro Lussich, expresó que en la adecuación presupuestal está previsto el rubro para la urbanización, dado que la tierra ya está comprada.
También explicó que para entregar hay que fraccionar y cumplir con Normativa de Ordenamiento Territorial previamente -vale decir entregar con agua, luz, saneamiento, vialidad y alumbrado-. Defendió este nuevo sistema en el entendido que en el pasado se entregaban a cooperativas que, al no avanzar en la construcción por diversos motivos, dejaban la tierra reservada y sin posibilidad para que otros pudieran acceder. Ahora es directamente con las federaciones.
En tanto, el presidente de FUCVAM, Enrique Cal, celebró que mediante la firma del convenio se retoma algo que había existido anteriormente y dejado de lado, pero ahora revitalizado.
Se otorgará la custodia de 10 terrenos para cooperativas de vivienda de ayuda mutua lo que garantiza el acceso a la tierra para poder construir con un precio que no es el de mercado, sino que es el valor de tasación de la tierra y, por ende, no especulativo.
Las cooperativas pagarán una vez que tengan el préstamo sin estar presionadas por la firma de un boleto de reserva.
Recordó que las cooperativas, cuando se instalan en un barrio, inciden en el ámbito que lo hacen para la mejora del entorno.