El proyecto comenzó en diciembre de 2022 y culminó en mayo del corriente año, lo que implicó la intervención de la Dirección de Vialidad Urbana de la Dirección General de Obras. Los trabajos demandaron una inversión de 175 mil dólares.
Consistió en la adecuación de rasante, la construcción de cordón cuneta, pluviales y carpeta asfáltica en la calle Carlos Desantiago de ese barrio de la capital departamental en una extensión total de 465 metros de largo.
Con estas acciones se buscó terminar con un problema que se registraba ahí desde la concepción del barrio. La mencionada calle cuenta con una fuerte pendiente y en la mitad del trayecto existía un punto bajo absoluto, lo que provocaba la acumulación de agua y ésta terminaba escurriendo dentro de los terrenos del fraccionamiento, destrozando así la calle que estaba construida con pavimento de balasto.
Por lo tanto, para brindar una solución definitiva se procedió a la excavación de 1800 metros cúbicos de arcilla llegando en algunos puntos a 70 centímetros de profundidad. Además, se conformó una nueva base de tosca con una pendiente uniforme, utilizándose a esos efectos 1300 metros cúbicos de balasto. Para esto se debieron adecuar cinco tapas de saneamiento con un nuevo nivel y se construyeron aproximadamente 950 metros lineales de cordón cuneta con sus correspondientes pluviales.
Luego de refinar la nueva base de balasto, se utilizaron 3000 litros de asfalto diluido MC-1 para la imprimación de la base y, posteriormente, se tendieron 450 toneladas de carpeta asfáltica. Con esta intervención se mejoró sustancialmente el escurrimiento de aguas pluviales que, de acuerdo a la superficie de la cuenca asociada a la fuerte pendiente, es muy abundante y escurre con gran velocidad. Gracias a la aplicación de la carpeta asfáltica se mejora también el pavimento del lugar que debido a esos problemas no permanecía por mucho tiempo en buenas condiciones.