El alcalde de Punta del Este Javier Carballal tomó contacto con un proyecto en torno al Molino de Giot. Valoró especialmente el rol cumplido por el gobierno local para que el histórico lugar pudiera estar en condiciones de ser puesto en valor.
La emblemática construcción que está en el límite de los barrios Beverly Hills, San Rafael y Del Golf data de 1920.
Está delimitada por las avenidas Pedragosa Sierra y Luis Pasteur al Oeste y el Este; la calle Albert Einstein al Norte y Joseph Pulitzer al Sur.
La idea es desarrollar construcciones bajas y aterrazadas en cuatro bloques.
La intervención respetará el molino y sus construcciones originales.
Para Carballal este concepto, que se abre paso en otros emprendimientos de la zona, permite mantener la identidad patrimonial puntaesteña.
Durante años, actos de vandalismo y ocupaciones ilegales afectaron el inmueble.
El alcalde rescató que gracias al trabajo conjunto entre el municipio, la Comisaría Décima y la Subcomisaría de San Rafael, se logró controlar la situación para ahora dar paso a una nueva inversion.
Singular origen
La familia Giot de Badet, oriunda de Francia, se estableció en Punta del Este durante el año 1920.
El arquitecto del British House de la península, Eduardo Lemonnier, construyó para ellos el molino y una casa.
Andrés Giot de Badet, su propietario, actuaba como un verdadero anfitirión de artistas que llegaban a la zona en giras por el Río de La Plata.
Referentes de la pintura, la música, el ballet, el teatro de la época se alojaron en la casa del Molino.