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Vecinos del realojo: "Recibir una vivienda digna fue lo más grande que me pasó en la vida"

Así se refirió Nelson Espino, uno de los vecinos que recibió su vivienda en el nuevo barrio Kennedy, agradeció al Intendente Antía que "se comportó como un caballero" y valoró que ahora podrán criar a los niños en buenas condiciones de higiene y salud.

Reconoció que durante mucho tiempo vivió en un lugar en el que no fue dueño de la tierra y dijo que algunas personas que no quisieron firmar están equivocadas.

Criticó a esos vecinos que pretenden que les den una casa de 5 pisos, cuando antes vivían en un rancho y ahora se hacen los delicados.

Paola es madre soltera 6 hijos y es otra de las vecinas que fue realojada en el nuevo barrio.

Manifestó que no tiene palabras para agradecer la oportunidad de contar con una vivienda digna y que para ella la mudanza fue una alegría tremenda.

Señaló que es muy gratificante llegar a una vivienda que no se llueva, en la que se pueden adquirir cosas sabiendo que no se van a romper, que los niños puedan estar en un espacio seco y no como en el Kennedy que cuando llovía tenían que subirse a un sillón o a la cama porque el agua entraba por el techo o por el piso.

Como dato anecdótico contó que ahora le pide a los chicos, desde que se mudaron, que no se golpeen las puertas y las ventanas, recordando que en la vieja casa no contaba con aberturas.

Otro de los vecinos que llegó a su hogar es el colombiano Said Díaz Contreras, quien manifestó que les entregaron una hermosa vivienda, al igual que el lugar y todo el barrio.

Agregó que hay que seguir para adelante luchando y alentó a que aquellas personas que no se han decidido a salir del barrio, tomen esa decisión porque es un hermoso lugar.

Vivió 8 años en el Kennedy en situaciones muy precarias, con mucha humedad, se llovía su casa y las pocas cosas materiales que tenía como electrodomésticos se le echaban a perder.

Su nueva vivienda cuenta con espacios amplios y 3 dormitorios. Su familia está compuesta por 4 personas, él su esposa, una niña y un niño.

En tanto Ana y Marcelo esperan para mudarse en los próximos días.

Ella cuando vio la nueva vivienda gritó como loca y dijo que no podía creer que esa va a ser su casa.

Ya le pusieron el portón y colocaron algunas plantas.

Marcelo dijo que está feliz porque la gente esta contenta por mudarse.

Actualmente viven en un espacio con dos dormitorios que se inunda, el agua le llega a los tobillos y tienen que esperar que pare de llover para que se vaya.