En las últimas horas la alcalde Patricia Martínez; la directora general de Gestión Territorial de la intendencia Soledad Laguarda, autoridades departamentales y concejales abordaron temas inherentes al territorio del municipio.
Se conversó sobre el desarrollo sostenible y la identificación y preservación de zonas protegidas y vulnerables.
Además surgió la posibilidad de coordinar una recorrida en la jurisdicción para que técnicos del gobierno departamental puedan observar "in situ" la erosión costera.
La playa "Mansa" de Balneario Solís y la de Bella Vista enfrentan un desafío importante por la notoria voladura de arena.
El desarrollo de la infraestructura costera en esa área de Maldonado se realizó fundamentalmente a principios de siglo.
En general no contempló la alta dinámica del ambiente costero y generó interferencias en los procesos naturales.
La observación del movimiento dunar avanzando sobre el continente por acción de los vientos del Sur-Sureste, motivó a diversos propietarios a forestar las dunas costeras.
Estas forestaciones pioneras y el incremento del valor de las tierras promovieron la forestación casi ininterrumpida.
La excelente adaptación de las acacias, empleadas originariamente como barreras para proteger pinos y eucalyptus, determinó que se tornaran en invasoras de otros ambientes hasta ser la vegetación predominante.
Una vez alcanzadas las dunas, y con el advenimiento del uso recreativo de la costa, surgieron numerosas urbanizaciones con particular auge en Maldonado.
Algunas investigaciones señalan una alta vulnerabilidad de los recursos costeros frente a cambios en las precipitaciones y la descarga de los tributarios del Río de la Plata.